El sector de las artes y la cultura, en un sentido amplio, todavía no ha integrado una agenda de los datos abiertos en sus estrategias de desarrollo y fortalecimiento de procesos de gobernanza democrática. Esta situación se manifiesta en toda América Latina, no solo a nivel de gobiernos nacionales (en ministerios y Consejos de Cultura) así como sub-nacionales (municipios y gobiernos regionales), sino también a nivel de instancias regionales (Mercosur, etc.) y globales (UNESCO y UNCTAD, por ejemplo).

Una apuesta por un gobierno abierto para la cultura, como sector, supone transformar sus estructuras dando poder a sectores que han estado históricamente impedidos de participar en los procesos que definen prioridades de desarrollo cultural. Esta es la promesa de los datos abiertos. Es decir, para lograr mayor diversidad cultural (y diversidad de expresiones culturales que subrayen las reales aspiraciones, realidades y necesidades de las personas y sus comunidades) se necesita una mayor democracia cultural y modelos de gobernanza cultural transparentes, participativos y abiertos. Bajo esta premisa es que Mauricio Delfín propone explorar las posibilidades de los datos en el sector cultural de América Latina y, de esa manera, nos ayudará a comprender un sector donde las políticas e iniciativas de datos no han sido debidamente exploradas hasta el momento.