Por Hassel Fallas, coordinadora del proyecto en ILDA

Ante la falta de información oficial detallada sobre la violencia y discriminación contra las personas LGBTIQ+ en Centroamérica, la Iniciativa Latinoamericana por los Datos Abiertos (ILDA) lanzó, a finales de 2022, el proyecto «Visibilizando la violencia hacia las poblaciones LGBTIQ+ en Centroamérica por medio de los datos abiertos». Este proyecto, con apoyo financiero de la Inter-American Foundation, se centra en la recopilación estandarizada de información detallada sobre la violencia y discriminación basadas en la orientación sexual e identidad de género, buscando llenar un vacío crítico en el conocimiento y la comprensión de esta problemática en la región.

El objetivo del proyecto trasciende la mera recolección de datos; también busca influir en el desarrollo y modificación de políticas públicas pertinentes y, al mismo tiempo, empoderar a un conjunto de destacadas Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en Centroamérica. Este proceso está orientado a reforzar sus habilidades en la recolección y análisis de datos, que son fundamentales para una defensa efectiva de los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en la región.

Las OSC participantes cuentan con una reconocida trayectoria en la defensa de los derechos humanos. Se trata de ASPIDH Arcoíris Trans y AMATE en El Salvador, Somos CDC en Honduras, IRCA CASABIERTA en Costa Rica y la Asociación LAMBDA en Guatemala.

Los beneficios obtenidos hasta ahora por las cinco organizaciones se ven reflejados en las experiencias compartidas por sus integrantes. Mónica Hernández, directora ejecutiva de la Asociación Aspidh Arcoíris Trans en El Salvador, resalta cómo el proyecto ha abierto nuevas perspectivas para trabajar regionalmente con datos abiertos en beneficio de los derechos humanos LGBTIQ+, en particular de las mujeres trans.

En una línea similar, Estuardo Moscoso, coordinador del proyecto en Lambda Guatemala, destaca que gracias a esta iniciativa se ha fortalecido la confianza que otras OSC -tanto locales como extranjeras- tienen en el liderazgo de su Asociación para compartirles sus propios datos y demostrar, bajo un frente común, las vulneraciones a los derechos humanos. “Es un gran logro poder ser referentes a nivel local e internacional por el manejo y análisis de datos que hacemos”, añade Moscoso.

Por su parte, Gonzalo Montano, secretario de Formación de AMATE en El Salvador, resalta como consecuencia positiva del proyecto el desarrollo y fortalecimiento de su área de investigación. Este avance no es menor, ya que pone de manifiesto cómo la colaboración interorganizacional no solo ha enriquecido las capacidades colectivas, sino también las individuales de cada entidad. “La investigación es crucial en nuestra lucha por los derechos LGBTIQ+ y este programa ha sido un catalizador para profundizar en ese ámbito”, afirma Montano.

Esta realidad se ve reflejada y ampliada en la experiencia de Rosalía Carballo, investigadora en IRCA CASABIERTA en Costa Rica. Al igual que Montano, Carballo subraya el valor de la investigación en el marco de este proyecto. “Hemos experimentado una transformación similar. El proyecto nos ha brindado herramientas esenciales para fortalecer nuestra investigación, un área vital para comprender y abordar las complejidades de la discriminación y violencia contra la comunidad LGBTIQ+ en Costa Rica, un país carente de este tipo de datos”, explica.

 

Desarrollo de capacidades y formación

Desde su lanzamiento en septiembre de 2022, el proyecto ha alcanzado logros relevantes, entre ellos la formación de un equipo interdisciplinario cohesionado de trabajo, compuesto por coordinadores generales y locales, así como la inclusión de investigadores comprometidos en cada organización participante. Estos pasos están permitiendo fortalecer la capacidad del equipo para abordar integralmente la problemática de la violencia hacia la población LGBTQ en Centroamérica.

Otro de los hitos más significativos en el transcurso de este primer año de trabajo ha sido la capacitación proporcionada a más de 80 personas pertenecientes a las organizaciones participantes y sus aliadas. Estas sesiones se enfocaron en el manejo de datos abiertos, la gestión y análisis de datos, así como la seguridad digital y han sido facilitadas por Datasketch y SocialTIC, socias técnicas del proyecto.

«Las formaciones en el manejo y análisis de datos que nos dieron están resultando valiosas para examinar cómo podemos extraer datos de documentos de Word y comenzar a organizar nuestras propias bases de datos en hojas de cálculo. Creemos que nos puede ayudar a evidenciar de manera más efectiva la problemática de la violencia contra las mujeres trans en El Salvador», remarca Mónica Hernández.

La transferencia de conocimientos sólidos es un eje transversal de este proyecto. Tiene como propósito dejar capacidad instalada en las organizaciones participantes para permitirles continuar recolectando, analizando e influyendo con datos incluso después de la conclusión de esta iniciativa.

Metodología y estándar de datos

Por otra parte, el componente técnico de este proyecto se centra en una metodología avanzada para la recolección y estandarización de datos, concebida específicamente para atender a las necesidades de las cinco Organizaciones de la Sociedad Civil involucradas. El objetivo es garantizar uniformidad y alta calidad en los datos recabados, a través de un enfoque de co-creación.

Dentro de esta iniciativa, definimos un «estándar de datos» como un conjunto de reglas claras y precisas para la organización y el intercambio de datos. Estos estándares son esenciales para facilitar la comprensión, uso, análisis y compartición de los datos entre distintos sistemas, organizaciones y personas.

La elaboración de esta metodología ha requerido un análisis detallado de conceptos clave relacionados con la violencia y discriminación hacia la comunidad LGBTIQ+. Además, se han realizado estudios preliminares sobre la disponibilidad de datos y fuentes a nivel nacional. Esto ha permitido desarrollar una propuesta inicial de variables estadísticas que pueden ser recolectadas eficazmente por cada OSC participante.

Este proceso ha demandado un diálogo extenso, escucha activa y negociación entre organizaciones con diferentes objetivos, pero unidas por una misión común: mejorar y proteger las condiciones de vida de la comunidad LGBTIQ+ a la que representan.

“Es sumamente valioso reconocer nuestro consenso en la utilización de datos estandarizados para influir efectivamente en la reducción de la violencia contra personas LGBTIQ+ a nivel regional. Este enfoque basado en datos no solo proporciona una comprensión más profunda del problema, sino que también nos permite desarrollar estrategias más precisas y efectivas para abordar esta problemática a gran escala”, afirma Diego Lima, investigador local a cargo del proyecto en Asociación Lambda Guatemala.

David Valle, investigador local a cargo del proyecto en Somos CDC de Honduras, refuerza la importancia de este esfuerzo conjunto: “Es muy importante resaltar cómo desde los cuatro países nos hemos unido para mejorar la comunicación y la incidencia basada en datos para amplificar la lucha por los derechos humanos de las personas LGBTIQ+”.

Validación externa y mejoras en el proyecto

Un aspecto clave en la creación del estándar para la recolección de datos sobre la violencia hacia la comunidad LGBTIQ+ en Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala ha sido la validación externa. El equipo del proyecto sometió el primer borrador del instrumento a una sesión/taller con cuatro organizaciones líderes regionales externas, no participantes en el proyecto.

La validación externa permitió identificar áreas de mejora que podrían haber pasado inadvertidas durante el proceso de co-creación. Las recomendaciones abarcan desde la clarificación de definiciones sobre orientaciones sexuales, identidades y tipos de violencia, hasta la implementación de mecanismos de protección de datos sensibles. Estas sugerencias están siendo analizadas actualmente por el equipo directivo y las personas investigadores del proyecto para determinar su integración efectiva en el instrumento.

En ILDA, se decidió revelar la metodología utilizada y la forma en que se han trabajado los consensos con las organizaciones participantes como una forma de transparencia que contribuye a la confianza en la validez del estándar. Además, se aspira a que este estándar sirva como una guía para otras organizaciones en diferentes países con condiciones similares.

El proyecto está en una fase intermedia. Una vez que se consolide el estándar y comience la recolección de datos por país, el enfoque se dirigirá a generar estrategias de análisis de datos, comunicación e incidencia. El objetivo principal es visibilizar la violencia hacia la población LGBTIQ+ en Centroamérica, impulsando así la discusión sobre políticas públicas efectivas que promuevan un futuro más justo e inclusivo en la región.

Para leer más sobre el proyecto, visite: https://ilda-datos-lgbtiq.netlify.app/