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S. Fumega, G. Rodriguez y F. Scrollini

Las mujeres sufrimos distintos tipos de violencia en América Latina. En particular, los femicidios son uno de los principales problemas a nivel de número y de impacto sobre nuestras familias y comunidades. Pero, no sabemos realmente cómo registrar estos fenómenos para hacerlos visibles y consecuentemente diseñar políticas en nuestras sociedades. Tampoco sabemos si en nuestro mundo de tecnología y datos, podemos realmente intervenir de forma eficiente y eficaz para resolver uno de los mayores desafíos que nuestras sociedades enfrentan.

En un post anterior, explicamos que nuestro programa busca explorar de qué forma la interacción entre las herramientas de tecnología cívica y el uso de los datos abiertos pueden colaborar con la prevención, mejor comprensión y, eventualmente, el accionar sobre los fenómenos de violencia contra las mujeres. Para dar los primeros pasos en esa dirección, se realizó un taller en San José de Costa Rica, previo a la V edición de Abrelatam/Condatos.

 

Con la participación de profesionales del área de seguridad, género, así como de tecnología cívica (a quienes queremos agradecer su generosidad y predisposición para compartir sus opiniones y conocimiento),  abordamos dos temas clave:

1.Estandarización de datos como forma de catalizar acción; y

2.Desarrollo de pilotos específicos con foco en la usabilidad (diseño sensibilizado con el tema y considerando la  perspectiva de quienes sufren violencia) y sostenibilidad de los mismos.

Estandarización de datos como forma de catalizar acción

Existe un fuerte consenso sobre la necesidad de estandarizar la recolección y publicación de datos en torno a los femicidios. Este estándar debe ser diseñado bajo los siguientes criterios:

– Debe basarse en las necesidades identificadas por quienes participaron en el taller y una comunidad ampliada de expertos;

– Debe tener un mecanismo de iteración que permita la retroalimentación y su mejora, luego de su implementación, de forma ágil;

– Debe estar diseñado de forma que tecnológicamente permita su adopción por cualquier plataforma o tecnología;

– Debe ser licenciado de forma abierta a los efectos de promover su propagación; y

– Debe tener en cuenta los marcos legales existentes y las prácticas, a los efectos de inspirarse en las mismas, para promover su iteración.

Es fundamental entender que la estandarización se debe producir con una teoría de cambio explícita detrás. Asimismo, el estándar debe ayudar a crear, dinamizar y organizar una comunidad que pueda accionar el uso de datos de género para resolver los problemas más complejos que está agenda presenta. Aún más, debe ser concebido como un primer paso en este sentido, con productos comunicacionales y de acción asociados.

Desarrollo de pilotos específicos con foco en la usabilidad (diseño considerando la perspectiva de quienes sufren violencia) y sostenibilidad de los mismos

En América Latina se han registrado varias experiencias que han intentando usar la tecnología cívica para resolver problemas de violencia de género. En particular, el uso del botón de pánico y el reporte a redes personales de soporte han sido algunas de las características que estas aplicaciones han presentado.

Asimismo, según la evidencia, estas experiencias registran problemas de usabilidad y sostenibilidad así como muchas veces de seguridad y privacidad. Por un lado, la mayoría de las aplicaciones o usos no han sido desarrolladas con el involucramiento esencial de las las comunidades afectadas, en particular las mujeres. Por otro lado, aunque existan intentos en este sentido, en general, estas iniciativas terminan siendo no sostenidas en el tiempo y, luego de un tiempo son olvidadas.

Sumado a todo ello, no contamos con indicadores claros acerca de que se considera una intervención exitosa. Consecuentemente, en ILDA creemos en la necesidad de realizar pilotos explorando:

– La necesidad de una intervención tecnológica y el racional (teoría de cambio) detrás de la misma;

– La inclusión y formalización de procesos de co-diseño con las comunidades clave en la implementación de una política de combate de la violencia de la mujer, con fuerte foco en inclusión de usuarias; y

– La necesidad de tomar un enfoque iterativo y modular en este proceso, así como de documentar de forma abierta los aprendizajes del mismo en un marco relativamente controlado y seguro.

Estas dos serán las líneas de acción que ILDA impulsará desde su programa de género, datos y seguridad.  Un reporte completo de este evento, producido por Silvana Fumega, Gabriela Rodríguez  y Fabrizio Scrollini será prontamente compartido en nuestro sitio web.

Mientras tanto ¿Conocés ejemplos de trabajo en estos temas? ¿Tienes ideas que piensas deberíamos conocer? Déjanos saber vía twitter a @idatosabiertos o a nuestro correo contacto@idatosabiertos.org

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